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¡Entiende, Mario, es el libre mercado!

Comentario sobre arte

Publicado: 2016-07-30


En su última columna publicada en el diario La República titulada El palo de escoba, Mario Vargas Llosa comenta su última visita a una concurrida exposición de arte contemporáneo en la ciudad de Londres. Los lineamientos y críticas del premio nobel en esta columna van de la mano con los que describió en su libro La civilización del espectáculo. Mi intención es colaborar con el debate sobre si  existe una banalidad del arte en los últimos años o es —lo cual es mi opinión— un reflejo de la visión del mundo que impera en estos tiempos. En la actualidad, no existe un centro, un eje que nos guíe, un amo que nos diga que está bien o está mal, ya sea en el arte, la política, la religión, etcétera. Y todo esto se debe a diversos factores que trataré de esbozar. Pero primero veamos las ideas de MVLL.

En su libro, Vargas Llosa recalca la pérdida de cultura y la banalidad del saber por el mero entretenimiento. Además, esto no se da solo en los medios de comunicación, sino también en la literatura, en el arte, la política, la religión y en varias esferas de la sociedad. MVLL, de esta forma, critica que el saber occidental haya sufrido un perjuicio grave al dárselo a toda la población y fundirse con lo "popular". Señala en el libro que la supervivencia de la cultura siempre ha estado reservada a una élite; mientras tanto, nosotros, desde el siglo XIX, hemos enseñado y dado el saber a todos los individuos por igual en base a una política pública, lo cual, según MVLL, es un error. Tanto así que ahora todas las esferas del conocimiento occidental se comparan con lo “popular”. Él también culpa a los antropólogos el hecho de equiparar la cultura occidental, con tantos años de historia y evolución a través de siglos, con las demás culturas del planeta. Esto es lo que, en resumen, nos dice Vargas Llosa, a grandes rasgos, en La civilización del espectáculo. Ahora volvamos a la columna El palo de escoba.

MVLL relata su visita al nuevo edificio de la Tate Modern cuando de pronto, al estar observando la exposición de “un palo de escoba pintado de colores” —según sus palabras—, una delegación de estudiantes de un colegio adinerado se acerca a él y escucha a la profesora que:

“Dijo a los escolares que esta escultura, u objeto estético, había que situarlo, a fin de apreciarlo debidamente, dentro del llamado arte conceptual. ¿Qué era eso? Un arte hecho de conceptos, de ideas, es decir de obras que debían estimular la inteligencia y la imaginación del espectador antes que su sensibilidad pudiera gozar de veras de aquella pintura, escultura o instalación que tenía ante sus ojos. En otras palabras, lo que veían allí, apoyado en esa pared, no era un palo de escoba pintado de colores sino un punto de partida, un trampolín, para llegar a algo que, ahora, ellos mismos, debían ir construyendo…”.

Acto seguido, la profesora continúa preguntando a sus alumnos qué significa el objeto cuando uno de los alumnos responde:

“¿Los colores del arcoíris, tal vez, Miss?”. “Bueno, por qué no”, repuso la Miss, prudentemente. “¿Alguna otra sugerencia u observación?" Nuevo silencio, risitas y codazos. “Harry Potter volaba en un palo de escoba que se parecía a éste”, susurró una chiquilla, enrojeciendo como un camarón. Hubo carcajadas, pero la profesora, amable y pertinaz, los reconvino: “Todo es posible, no se rían. El artista se inspiró tal vez en los libros de Harry Potter, quién sabe. No inventen por inventar, concéntrense en el objeto estético que tienen delante y pregúntense qué esconde en su interior, qué ideas o sugestiones hay en él que ustedes puedan asociar con cosas que recuerdan, que vienen a su memoria gracias a él”.
"Poco a poco los chiquillos fueron animándose a improvisar y, en tanto que algunos parecían seguir las instrucciones de la Miss y proponían interpretaciones que tenían alguna relación con el palo de escoba pintado, otros jugaban o querían divertir a sus compañeros diciendo cosas disparatadas e insólitas. Un gordito muy serio aseguró que ese palo de escoba le recordaba a su abuela, una anciana que, en sus últimos años, se arrastraba siempre con la ayuda de un bastón para no tropezar y caerse."

Primero analicemos la actitud de la profesora y luego lo que nos dice el nóbel. Mario Vargas Llosa queda estupefacto por la perfomance de la docente frente a sus alumnos acerca de “ese” objeto que, para él —no hay duda alguna sobre eso— no es arte. Sea arte o no, la acción de la profesora le parece extraña. ¿Por qué? Como algunos notarán, la profesora está siguiendo una metodología educativa que no está centrada en el docente —como una charla magistral—, sino en los estudiantes. El rol del docente como centro de conocimientos se ha esfumado en estos últimos años y lo que hace esta profesora no es exactamente brindar conocimiento, sino crearlo a partir de las preguntas que les hace a los niños en el museo. El modo de narrarlo del peruano es sutil, pero nos quiere decir que ese tipo de enseñanza no le convence. Tiene todo el derecho a criticarla, pero es el que da más frutos; por ejemplo, los resultados en las pruebas escolares de Finlandia.

Ahora volvamos a MVLL. Para Vargas Llosa, el palo de escoba no es arte. Pero, ¿por qué no es arte? ¿Porque él lo dice? Más bien no lo sería porque no es un tipo de arte que él ha visto anteriormente. En la columna señala que ahora no hay diferencia entre lo bello y lo feo. Allí está el eje central. MVLL quiere que alguien (algún iluminado quizás) le diga si eso es bello o feo, si es arte o no. En este “arte conceptual” no hay historia, no hay precedente ni futuro, según él. No hay comparación con las obras de arte del Lovre. Pero, Mario, ¿sabes por qué ese “objeto estético”, como lo llamas despectivamente, está en un museo? Lo está no solamente porque existe una gran conspiración entre los académicos que nadie habla y que deberíamos, como representantes del buen gusto y de lo bello, denunciar, como responde el escritor. La respuesta es simple, Varguitas: no hay a quién preguntar. No hay centro, no hay amo, no hay docente ni dios ni libro que responda eso.

Para Vargas Llosa, el palo de escoba no es arte. Pero, ¿por qué no es arte? ¿Porque él lo dice? Más bien sería porque no es un tipo de arte que él ha visto anteriormente. En la columna señala que ahora no hay diferencia entre lo bello y lo feo. Allí está el eje central. MVLL quiere que alguien (algún iluminado quizás) le diga si eso es bello o feo, si es arte o no.

En la actualidad, las diferencias verticales que han regido la historia de occidente a lo largo de varios siglos (bello/feo, hombre/mujer, hetero/homo, por ejemplo) se están rompiendo y todo se juzga de forma horizontal, por igual. Esto ha pasado en el arte y la literatura. Antes había un grupo de personas conocedoras o eruditas del tema que guiaban al común de la población sobre lo bueno y lo malo en el arte: se los llamaba críticos. Estos están en extinción o simplemente —como yo sostengo— han sido reemplazados por ¿qué libro se vendió más?, ¿qué escritor está de moda?, ¿cuántos likes tuvo ese libro o exposición? ¿Fue trending topic o no?, etcétera. ¿Cómo se le llama a eso?: el bendito mercado. Así es, el mercado ha reemplazado a los críticos, Mario.

Sí, el libre mercado que tú defiendes a capa y espada en tus columnas y declaraciones ha destruido la hegemonía de la cultura occidental, ha matado a los críticos de arte, de literatura y de teatro y los han sacado de los grandes medios de comunicación (ahora solo los vemos en pequeños blogs o en la academia) para reemplazarlos por el libre mercado. Mira, tú, qué paradoja.

MVLL se rehúsa al cambio, pero a veces hay que aceptarlo. No existe un ente autónomo —como la RAE, por ejemplo— que decida ante el mundo entero qué es y qué no es arte. Ya que, así como la profesora incitaba a los alumnos a pensar, cada representación artística es legítima y objeto de estudio. Así que, gran Mario Vargas Llosa, ya sabes qué hacer: devuélvele la vida a la crítica. Tú puedes hacerlo, todos podemos.


Escrito por

Ernesto Castillo

Soy crítico literario, músico, teórico, gusto del teatro y la filosofía. Últimamente me dedico a escribir.


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Letra 0culta

Textos sobre teoría y análisis literario y social.